Descripción
Clásico indiscutido de la literatura de administración, en el que Thomas J. Peters y Robert H. Waterman estudiaron las compañías estadounidenses más exitosas para identificar qué hacían diferente. Su conclusión resultó contraintuitiva para la época: lo decisivo no era la sofisticación de los sistemas de planeación sino la capacidad de tratar bien a las personas y pedirles que sobresalgan. Los autores describen cómo las eficiencias de escala ceden ante pequeñas unidades de gente motivada, cómo la jerarquía retrocede frente a la flexibilidad basada en proyectos y cómo los voluminosos reglamentos son reemplazados por la contribución de todos. El libro sostiene que la administración se vuelve más divertida cuando el lugar de los juegos de inteligencia en la torre de marfil lo ocupa el trabajo en el terreno. Publicado en español por Editorial Norma.









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