Descripción
En este célebre auto sacramental, Calderón de la Barca imagina el mundo como un escenario en el que el Autor reparte papeles a cada ser humano: el rey, el rico, el pobre, el labrador, la hermosura. Cada uno debe representar el suyo durante el breve tiempo de la función, y al final se valorará cómo lo hizo. Una alegoría del Siglo de Oro sobre la fugacidad de la vida y el valor de obrar bien, ideal para estudiantes y amantes del teatro clásico.







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