Descripción
El autor de Cóndores no entierran todos los días ambienta esta novela en un pueblo del Valle del Cauca durante sus fiestas patronales, donde lo sagrado y lo profano conviven sin pudor. Con su estilo coral y su mirada irónica sobre la religiosidad popular, Álvarez Gardeazábal retrata el pecado, la culpa, el poder y las pasiones de una comunidad. Adaptada a la televisión colombiana, es una obra representativa de la narrativa regional del país. Una lectura recomendada para quienes disfrutan de la literatura colombiana y de las historias que desnudan la vida de los pueblos.








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